Subrrealismo puro y duro
Hoy han atropellado a mi compañero de piso.
A las tres me subí a la facultad para hacer el examen sin llaves y con el intestino bien limpio, por las prisas, los nervios y eso. Cuando bajé, tras estar un rato en el de mi hermano; en uno que le han dejado mientras encuentran otra cosa, llamé al compañero en cuestión.
- Acho, ¿dónde estás?
- En la universidad (veréis, la universidad está divida en dos secciones, una, a la yo voy que está en Espinardo y la otra, la Merced, que está en el "centro")
- Voy, no tengo llaves. Nos vemos en la puerta y me las dejas.
- Enga, te espero.
Hablamos, me pregunta que qué tal. Me da las llaves, se despide y cruza la calle. Cuando está cruzando le digo que nos podríamos tomar unas cervecicas ésta noche. Se gira. Un coche azul viene muy deprisa, da la curva. Ya lo tiene encima. Quiero decir algo pero todo va muy rápido. Él no lo ve, asiente con la cabeza a lo último que le he dicho.
De pronto la expresión le cambia totalmente; el coche lo inviste, él, se estrella contra la luna delantera. Las piernas han subido muy alto y acto seguido rueda por el suelo. Yo estoy congelado asistiendo a una escena increíble.
Le miro a los ojos, me mira. Arqueo las cejas y moviendo los labios sin emitir sonido le pregunto que si está bien. Levanta las manos en señal de que no hay problema todo estupendo. Se pone en pie. Mucha gente mira. Me acerco a él, lo toco con precaución mientras se sacude el polvo. El hombre del coche sale super preocupado (normal) preguntado que si está bien, que si lo lleva al hospital. Entonces va mi compañero y, le pide perdón. Yo flipo. Se lo pide repetidas veces, que no pasa nada. El tropel de gente se queda atónita. Le digo que no, que el que tiene que pedirle perdón es el del coche, que venía follao perdido (perdón por la expresión).
Mi compañero se parte el culo de risa, le pide perdón de nuevo al del coche, le hace meterse en él y le cierra la puerta. Se despide. Ante la situación tan absurda no puedo contenerme y me río, él al verme reírme se ríe más todavía. Nos abrimos paso entre el gentío y la cola de coches que se ha formado y nos vamos a tomarnos una cerveza.
Está un poco magullado, en una fuente se refresca y ríe. Ya, sentados en la terraza, seguimos reviviendo el momento. Nos decimos: "Mañana saldrá en el periódico: Accidente frente a la universidad con huida del atropellado". Y continuamos riendo.
Pues menos mal que no le ha pasado nada y podemos reír. Madre mía.




Jondalar Zelandonii dijo
Este.. espero que el farruquito de tu tierra se calme un poco.. y q tu amigo no tenga nada, menos mal.
21 Abril 2007 | 02:51 AM